Mireia Fernández-Ardèvol publica un estudio longitudinal sobre las transformaciones en el uso de las prácticas mediáticas de las personas mayores a lo largo del tiempo

Mireia Fernández-Ardèvol publica un estudio longitudinal sobre las transformaciones en el uso de las prácticas mediáticas de las personas mayores a lo largo del tiempo

Se ha publicado el artículo “Media Transitions in Later Life: A Seven-Year Longitudinal Study of Digital Pioneers in Romania”, coescrito por la investigadora del CNSC, Mireia Fernández-Ardèvol, en colaboración con Loredana Ivan y Francisca Morey Cortès.

El artículo analiza cómo evolucionan las prácticas mediáticas de las personas mayores a lo largo del tiempo y examina qué factores sociales y personales pueden acelerar o modificar estos procesos. En particular, el estudio presta atención al impacto de la pandemia de COVID-19 y a dos transiciones vitales frecuentes durante la vejez: la jubilación y la viudedad.

La investigación se basa en un diseño longitudinal de siete años. Un total de 252 personas usuarias de internet de 60 años o más residentes en Rumanía participaron en cuatro oleadas de recogida de datos, realizadas en 2016, 2018, 2020 y 2023. En el momento de comenzar el estudio, estas personas podían considerarse pioneras digitales dentro de su generación, puesto que ya utilizaban internet y otros medios digitales en una etapa relativamente temprana de su incorporación entre la población mayor del país.

Los resultados muestran que las transiciones mediáticas durante la vejez son procesos graduales y sostenidos, y no cambios que se produzcan de un día para otro. Mientras que el tiempo dedicado a los medios tradicionales se mantuvo relativamente estable durante el periodo analizado, el uso de los medios digitales aumentó, especialmente en el ámbito de la comunicación interpersonal.

Este crecimiento fue particularmente visible en el uso de herramientas digitales diseñadas para mantener relaciones sociales y comunicarse con otras personas. Tras el impulso provocado por los confinamientos de la pandemia de COVID-19, estas prácticas se estabilizaron en niveles superiores a los registrados antes de 2020. La pandemia habría actuado, por tanto, como un factor de aceleración de una transición que ya estaba en marcha, sin producir una ruptura completa con las prácticas mediáticas anteriores.

El estudio también identifica procesos de desplazamiento entre algunos medios tradicionales y digitales. Sin embargo, este desplazamiento no se produce de manera uniforme. Los medios digitales de comunicación interpersonal no sustituyen simplemente a formas anteriores de comunicación, sino que se integran progresivamente en la vida cotidiana de las personas mayores y amplían sus posibilidades de interacción y socialización.

En cambio, la jubilación y la viudedad no mostraron una influencia significativa sobre las transformaciones mediáticas observadas. Este resultado indica que los acontecimientos sociales de gran alcance, como la pandemia, pueden tener una incidencia mayor sobre las prácticas digitales que determinadas transiciones personales vinculadas al curso de vida.

El artículo destaca la importancia de estudiar el uso de los medios mediante investigaciones longitudinales. Los análisis realizados en un único momento pueden no detectar procesos de desplazamiento o transformación que solo se hacen visibles cuando las prácticas se observan durante varios años y se diferencian cuidadosamente los distintos tipos de medios.

Los resultados también cuestionan la idea estereotipada de que el envejecimiento conduce necesariamente a la pasividad o al rechazo de las nuevas tecnologías. Por el contrario, el aumento del tiempo dedicado a actividades digitales entre 2016 y 2023 muestra que las personas mayores participan activamente en los procesos de hiperdigitalización y adaptan sus prácticas mediáticas a las transformaciones sociales y tecnológicas.

El artículo está disponible en: https://doi.org/10.21018/rjcpr.2026.1.893

Foto: Centre for Ageing Better (Unsplash)